Beneficios del ejercicio físico en adultos mayores

Beneficios del ejercicio físico en los mayores

Los beneficios del ejercicio físico en mayores son algo que ya se halla fuera de toda duda, y más a medida que los conceptos necesarios para llevar a la práctica una vida sana van quedando cada vez más esclarecidos en la mentalidad colectiva. Ya no estamos en los tiempos (por cierto que nada lejanos) en que apenas se miraba por la salud corporal del día a día de las personas de la tercera edad, y en que se concebía esta como una mera etapa de reposo y de preparación para el trance final de la vida.

Hoy, fenómenos tales como el envejecimiento creciente de la población de diversos países del mundo, la legislación a favor específicamente de la tercera edad o de las personas dependientes, etcétera, han contribuido de manera muy eficaz a considerar los hábitos de vida saludables como una parte esencial de la vida en la ancianidad.  El que los mayores lleven un tren de vida saludable ya se considera algo completamente imprescindible para una mejor salud y para prevenir diversas enfermedades, así como para evitar la cronificación de diversas patologías.

Téngase en cuenta que la inactividad, la apatía y la abulia en edades avanzadas son una de las causas primordiales de algunas de las enfermedades crónicas más frecuentes. Este podría ser el caso del Alzheimer, así como de diversas dolencias cardiovasculares y accidentes cerebrovasculares o isquemias. La acumulación de colesterol y monoinsaturados es uno de los factores esenciales que se detectan a consecuencia de la inactividad prolongada, y de las que más contribuyen a efectos perniciosos en la salud de las personas de edad avanzada.

La actividad física y neurológica, al igual que unas activas relaciones sociales en el marco de lo que se conoce como envejecimiento activo y saludable, pueden contribuir de manera muy efectiva a prevenir dolencias y a la cronificación de diversas enfermedades. El envejecimiento activo es recomendado hoy de forma generalizada como el paradigma de vida a seguir en la tercera edad.

Podemos enumerar aquí algunos de los aspectos más positivos del ejercicio físico para las personas de avanzada edad.

Beneficios del ejercicio físico para los mayores

  • Garantiza una mejor circulación sanguínea y previene diversos problemas circulatorios, así como enfermedades vasculares, coágulos, isquemias, etc. En la edad provecta, los accidentes y problemas relacionados con el riego sanguíneo y el sistema circulatorio tienden a ser mucho más frecuentes que en etapas precedentes de la vida. Por lo tanto, algunas horas de ejercicio físico moderado a la semana pueden garantizar una mucha mejor salud circulatoria en personas ancianas.
  • Ayuda decisivamente a prevenir la acumulación de colesterol y monoinsaturados. Una prolongada inactividad física en edades provectas contribuye en gran medida a la acumulación de grasas en el organismo, con todo su cortejo de secuelas indeseables para la salud del anciano. Entre los beneficios del ejercicio físico en mayores, se encuentra el de que es un gran aliado para quemar el colesterol y las grasas y evitar su acumulación en el organismo, especialmente en el riego sanguíneo.
  • Disminuye peso. El metabolismo conoce también cambios decisivos en la tercera edad, de tal manera que el anciano es más proclive a engordar que personas de etapas más tempranas de la vida. El ejercicio ayuda muy considerablemente a combatir el sobrepeso y todas sus nefastas consecuencias para el cuerpo y la salud de la persona de avanzada edad. Tanto la obesidad como la mera presencia de un cierto cúmulo de grasa abdominal, son muy perjudiciales para la salud de la persona anciana y para diversas partes de su cuerpo como pueda ser el aparato digestivo.
  • Es beneficioso para la salud pulmonar y respiratoria. Ejercicios simples, como caminar, realizar estiramientos, hinchas globos y practicar distintas formas de respiración ayudan a aumentar la capacidad pulmonar, hacen trabajar el diafragma y a los músculos y tejidos que se encuentran alrededor de los pulmones.
  • Fortalece músculos y articulaciones. A cierta edad comienza la pérdida progresiva de la musculatura, perdiendo fuerza y rigidez, lo mismo ocurre con las articulaciones. Practicar ejercicio ayuda a fortalecer músculos y tejidos y a disminuir o ralentizar su deterioro.
  • Previene problemas de depresión y ansiedad. El ejercicio tiene, también, grandes ventajas a nivel psicológico. Al fortalecer el cuerpo, también se consigue fortalecer la mente, a mantenerla ocupada, una de las grandes preocupaciones para este sector de la población.
  • Refuerza el sistema inmune. Evita que el sistema de defensas envejezca y previene infecciones.
  • Protección frente la osteoporosis. Es vital practicarlo para tener huesos sanos, y es fundamental para la prevención y el tratamiento de la osteoporosis. El ejercicio no solamente puede mejorar la salud de los huesos, sino que también la fuerza muscular, como hemos citado anteriormente, la coordinación y el equilibrio.
  • Mayor integración social. Permite socializar y evita el aislamiento del adulto mayor. Salir a practicar cualquier actividad deportiva implica hacerlo en grupo, conocer gente e intercambiar gusto por lo que se hace. Es una buena forma de establecer vínculos con otras personas de la misma edad y desplazar la soledad.

Los beneficios del ejercicio físico en mayores estriban principalmente, por lo tanto, en que es un gran aliado para seguir disfrutando de una vida activa en edades provectas. Siempre están abiertas todas las alternativas posibles y la realización de diferentes deportes atendiendo a los diferentes niveles e intensidad y, sobre todo, nunca pensemos que es tarde para deleitarnos con los goces de la vida.