Saltar al contenido

La incontinencia urinaria en personas mayores

Es posible que tú mismo, un familiar o un amigo esté experimentando síntomas de incontinencia urinaria, un fenómeno bastante habitual en la tercera edad. Esta condición puede presentarse de diversas formas y grados, y lo más importante que queremos transmitirte es que no estás solo en esto y que hay muchas estrategias y recursos disponibles para manejarla de la mejor manera posible.

En este artículo, buscaremos despejar todas tus dudas y ofrecerte información valiosa para entender mejor qué es la incontinencia urinaria, por qué ocurre y cómo se puede prevenir y tratar. Nuestros expertos en ayuda a domicilio en Salamanca, resuelven tus dudas.

¿Estás preparado? ¡Vamos allá!

¿Qué es la incontinencia urinaria en personas mayores? 

La incontinencia urinaria, una condición que afecta a un significativo número de personas mayores, no es un tema que deberíamos tomar a la ligera. Consiste en la pérdida involuntaria de orina, situación que puede llegar a afectar tanto la salud física como el bienestar emocional de quienes la padecen.

¿Cuáles pueden ser los factores de riesgo?

La incontinencia urinaria es una condición que puede verse influenciada por una variedad de factores, algunos de los cuales están fuera de nuestro control, pero es bueno conocerlos para estar más preparados. Aquí te presentamos algunos de los factores de riesgo más comunes:

  • Edad: A medida que avanzamos en edad, los músculos de nuestro suelo pélvico pueden ir perdiendo fuerza y flexibilidad, lo que aumenta las posibilidades de sufrir incontinencia urinaria.
  • Género: Las mujeres tienden a estar más propensas a experimentar incontinencia urinaria, especialmente después de eventos como el embarazo, el parto y la menopausia que pueden tener un impacto significativo en los músculos del suelo pélvico.
  • Sobrepeso y obesidad: El exceso de peso puede ejercer una presión adicional sobre la vejiga y los músculos circundantes, facilitando la aparición de la incontinencia.
  • Enfermedades crónicas: Algunas enfermedades como la diabetes, enfermedades neurológicas, respiratorias crónicas, entre otras, pueden incrementar el riesgo de desarrollar incontinencia urinaria.
  • Cirugías previas: Las cirugías en la zona pélvica, como la histerectomía en mujeres o algunas cirugías prostáticas en hombres, pueden alterar el funcionamiento normal de la vejiga.
  • Tabaquismo: El hábito de fumar no solo puede generar tos crónica que pone presión sobre los músculos pélvicos, sino que también puede contribuir a la irritación de la vejiga.
  • Consumo de sustancias irritantes: Bebidas como el alcohol y la cafeína, así como comidas muy picantes, pueden irritar la vejiga, aumentando el riesgo de incontinencia.
  • Estreñimiento crónico: Mantener una presión constante en los músculos pélvicos debido al estreñimiento puede facilitar la aparición de episodios de incontinencia.

Tipos de incontinencia urinaria

Entender los diferentes tipos de incontinencia puede ser un paso esencial para buscar la ayuda adecuada y entender mejor cómo afrontar esta condición:

Según el tiempo de evolución

  • Transitoria: Se trata de una incontinencia temporal, que puede ser producto de una infección, del consumo de ciertas medicaciones, entre otros factores.
  • Establecida: Este tipo de incontinencia es a largo plazo y requiere un abordaje más cuidadoso para su manejo.

Por el factor desencadenante

De esfuerzo: ocurre al realizar algún esfuerzo como toser, reír o levantar objetos pesados.

  • De urgencia: Se caracteriza por una necesidad repentina e intensa de orinar.
  • Mixta: Es una combinación de incontinencia de esfuerzo y de urgencia.

Según la gravedad

  • Leve: Las pérdidas de orina son ocasionales y en pequeñas cantidades.
  • Moderada: Dichas pérdidas son más frecuentes y en mayor cantidad.
  • Severa: Se caracteriza por pérdidas de orina constantes y en grandes cantidades.

¿Cuándo ir al médico?

Si notas síntomas de incontinencia urinaria, es fundamental no postergar la visita al médico. Este profesional podrá ayudarte a identificar las causas y a establecer un tratamiento adecuado para ti. 

Asimismo, también es vital acudir si se experimentan otros síntomas como dolor, presencia de sangre en la orina o infecciones urinarias recurrentes.

Prevención y tratamiento 

¿Sabías que afortunadamente, existen estrategias de prevención y tratamiento no farmacológico que pueden ser de gran ayuda? Como, por ejemplo:

  • Realizar ejercicios para fortalecer el suelo pélvico: Los ejercicios de Kegel son perfectos para esto. Consisten en contraer y relajar los músculos que controlan el flujo urinario, ayudando a fortalecerlos y prevenir futuros episodios de incontinencia.
  • Mantén un peso saludable: El exceso de peso puede ejercer presión adicional sobre la vejiga y los músculos del suelo pélvico, aumentando el riesgo de incontinencia.
  • Cuida tu alimentación: Hay alimentos y bebidas que pueden irritar la vejiga, como el café, el alcohol, los cítricos, los alimentos picantes, entre otros. Intenta reducir su consumo si notas que te causan problemas.
  • Evita el estreñimiento: El estreñimiento crónico puede debilitar los músculos del suelo pélvico, así que es recomendable mantener una dieta rica en fibras para facilitar la regularidad intestinal.
  • No fumes: El tabaquismo, además de afectar seriamente tu salud general, puede contribuir a la incontinencia urinaria, ya que la tos crónica puede debilitar los músculos del suelo pélvico.
  • Controla el consumo de líquidos: Si bien es importante mantenerse hidratado, beber líquidos en exceso puede aumentar la frecuencia urinaria. Intenta encontrar un equilibrio adecuado para ti.
  • Practicar técnicas de relajación: Aprender a relajarte y controlar la urgencia de ir al baño puede ser una gran herramienta de prevención. La reeducación vesical es una técnica que puede ayudarte con esto.
  • Consulta regularmente a tu médico: No dudes en conversar con tu médico sobre cualquier síntoma o preocupación que tengas. La detección temprana y el tratamiento adecuado pueden prevenir complicaciones mayores.
  • Reeducación vesical: consiste en establecer horarios regulares para ir al baño, aumentando gradualmente el intervalo de tiempo entre cada visita al baño.

Como ves, la incontinencia urinaria es una condición tratable y que, en muchos casos, puede mejorarse considerablemente con el cuidado adecuado y el compromiso con el tratamiento.