Recomendaciones para administrar medicamentos a ancianos

Recomendaciones para administrar medicamentos a ancianos

Conforme envejecemos, la aparición de enfermedades y su consecuente y progresivo deterioro de la salud, hace necesario la toma algún tipo de medicamento y es por esto que, llevar un control exhaustivo es esencial en la administración de los medicamentos.

La mayoría de personas de avanzada edad toman varios tipos de medicación y, en muchos casos, son incapaces de controlar cómo y cuándo tomarlos. La ayuda de sus cuidadores o familiares hará que los tomen de forma adecuada sin que ello suponga un riesgo más para su salud.

Tomarlos de forma incorrecta o mezclar medicamentos puede ser un riesgo que se debe evitar, siendo el paciente o la persona que lo cuida, quien debe consultar con el médico o farmacéutico sobre el medicamento recetado en caso de tener dudas. Es por eso que, os damos una serie de recomendaciones a la hora de administrar medicamentos a ancianos, controlando que se haga correctamente y así facilitarles la tarea.

Cómo administrar medicamentos a ancianos correctamente

Lo primero que debemos tener es un control detallado de todos los medicamentos que debe tomar la persona mayor, por lo que es conveniente realizar una lista con todas las medicinas que debe tomar y que han sido prescritas por el médico. En ella incluiremos la dosis, los horarios, posibles efectos… En ningún caso administraremos a la persona otro tipo de medicación por nuestra cuenta.

Para evitar confusiones, podemos organizar los medicamentos en un pastillero o de alguna otra forma que queden claramente identificados tanto la dosis cómo la forma en que se ha de tomar.

Cada medicamento presenta una serie de especificaciones que se deben tener en cuenta si, por ejemplo, se suministran simultáneamente con otros o no.

Si son varias las personas a las que cuidas, es necesario tener cada medicación separada e identificada.

Los medicamentos deben almacenarse en un lugar seguro, fresco y seco, lejos del alcance de los niños y mascotas. Si el anciano no es consciente de su toma, tenerlos en un lugar al que no tenga acceso a ellos.

Controlar la fecha de caducidad.

Avise a su médico si tiene algún problema con un medicamento recetado.

Procure adquirir los medicamentos en la misma farmacia ya que es más fácil seguir un control y registro e incluso la ayuda del farmacéutico.

¿Qué tipo de medicamentos nos podemos encontrar?

Podemos diferenciar entre los medicamentos con receta, los de venta libre (pastillas, cremas o líquidos) y gotas, vitaminas o suplementos dietéticos. El paciente o cuidadores en su caso, deben informar al médico que medicamentos toma, incluyendo los recetados por otros facultativos como aquellos de venta libre y que toma de ver en cuando.

Es importante comunicar, cuando vaya a recoger sus medicamentos, si puede tomar bien esa medicina o puede hacerlo de otra forma, si entiende bien la información del prospecto o las instrucciones del envase, si puede abrir correctamente el frasco, si es alérgico a algún componente…

Todo ello conlleva un buen uso del fármaco y la eficacia o no del tratamiento. Además de los síntomas o efectos secundarios que puede traer consigo la toma de un determinado medicamento. Si el paciente sufre efectos secundarios, debe anotarlos para poder reportarlos al médico con precisión.

Debemos llamar al médico siempre que tengamos algún problema con la medicación o si cree que puede estar haciéndole más mal que bien. En este caso, es posible que el medico opte por cambiar ese por otro que le funcione bien.

En definitiva, la administración de medicamentos a ancianos debe estar siempre controlada pues puede ocasionar más de un grave problema de salud al adulto mayor, a veces, con consecuencias irreparables.