¿Qué medidas tomar para prevenir el riesgo cardiovascular (enfermedades del corazón)?

Medidas para prevenir el riesgo cardiovascular

Reducir la posibilidad de padecer una enfermedad del corazón depende, en gran medida, de su prevención. Prevenir el riesgo cardiovascular es importante para mantener una buena salud del corazón y del sistema circulatorio mediante un estilo de vida saludable y modificando diversos hábitos que no son beneficiosos para nuestro organismo.

Sin embargo, existen otras causas como pueden ser la edad, el sexo o la herencia genética que no son modificables. Tanto unas como otras, influirán en el desarrollo de alguna enfermedad cardiovascular. En el Día Europeo de la Prevención Cardiovascular centrémonos en esos factores de riesgo que podemos modificar para evitar desarrollar una de estas enfermedades.

Entre los principales factores destacamos: el tabaquismo, la hipertensión, la obesidad, la diabetes, el sedentarismo o el colesterol alto entre otros. 

¿Cómo prevenir nuestra salud cardiovascular?

Mantener una buena salud cardiovascular depende de un estilo de vida saludable en el que eliminemos aquellos hábitos perjudiciales e incluyamos aquellas acciones que sean beneficiosas para nuestro sistema cardiovascular. Así podemos llevar a cabo estos consejos para prevenir el riesgo cardiovascular.

  • Mantener una alimentación sana y equilibrada: una dieta rica en frutas y verduras, pescados, frutos secos, legumbres, aceite de oliva… la dieta mediterránea será la mejor opción. Por el contrario, se debe eliminar el consumo de grasas saturadas, azúcares, procesados. Un plan de alimentación que puede reducir el riesgo de enfermedades del corazón.
  • Dejar de fumar: el tabaco es uno de los principales enemigos de nuestra salud, ya que eleva la presión arterial y aumenta mayor riesgo de ataque cardíaco y accidente cerebrovascular.
  • Practicar ejercicio físico: la actividad física regular ayuda a nuestro cuerpo a sentirse mejor a todos los niveles. Como mínimo se aconseja realizar 30 minutos al día de ejercicio, 5 días a la semana, de forma moderada (caminar rápido) y en intervalos de 10 minutos continuados.
  • Controlar el consumo de alcohol: reducir o evitar el consumo de alcohol ayuda a reducir la presión arterial y a sumar calorías adicionales que causan un aumento de peso.
  • Reducir el consumo de sal: el exceso de sal puede incrementar también la presión arterial.
  • Controlar el peso: la obesidad y el sobrepeso se asocian a un riesgo mayor de enfermedades cardiovasculares y ha crecido de forma alarmante en todo el mundo durante los últimos 50 años.
  • Estar más relajados: el estrés, la ansiedad y otros problemas sicológicos que se asocian a las sociedades desarrolladas en la actualidad, son también un riesgo para nuestra salud. La tensión emocional y un grado de estrés elevado durante un tiempo prolongado agudizan la posibilidad de una enfermedad cardiovascular.

Enfermedades cardiovasculares: lo que debes saber.

– Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de mortalidad en todos los grupos étnicos y raciales que en la mayoría de ocasiones se desarrollan sin dolor o síntomas, por lo que no se tratan, y dan lugar a embolias o ataques al corazón entre otros.

– Los síntomas previos pueden incluir, dolor de pecho, falta de aire, entumecimiento, debilidad, dolor en el cuello, la mandíbula, la garganta, abdomen superior o en la espalda.

– Afectan más a mujeres (54%) que a hombres (46%).

– Más de tres cuartas partes de las muertes relacionadas con cardiopatías y accidentes cerebrovasculares se dan en países de ingresos medios y bajos.

– Las más frecuentes son: angina de pecho, infarto de miocardio, insuficiencia cardíaca, fibrilación auricular.

Prevenir el riesgo cardiovascular mediante una detección precoz o valoración por un médico especialista el crucial para poder detectar y tratar estas enfermedades.